Inicio / Cultura / SER MUJER, SER BOSQUE

SER MUJER, SER BOSQUE

Angélica Ambrosio

 Ahora que se acerca la fecha tan celebrada del 10 de mayo y que tiene que ver con las mujeres(madres) hay que reflexionar si basta solo el reconocimiento a la mujer como procreadoras de vida o ya es tiempo de darle a las mujeres un reconocimiento pleno, no sólo como dadoras de vida sino como seres humanos que son. Reconocerlas  como madres, pero también  como mujeres trabajadoras, con sueldo o sin él, seres humanos, personas con sentimientos, emociones, gustos, disgustos, con anhelos, mujeres que luchan por ser reconocidas y respetadas y   entonces hacer memoria de cuándo inició la lucha por este reconocimiento,  de dónde vino la idea de  instituir un Día Internacional de la Mujer, recordar que surgió para reconocer a las mujeres que día a día lucharon por mejorar sus condiciones de trabajo y de vida y que, por supuesto, en esta lucha estaban inmersas muchas madres trabajadoras y que resulta un reconocimiento más amplio y propio de lo que significa ser mujer, sobre todo en estos tiempos violentos que corren, y no solo recocer a la mujer abnegada y sufrida que el mundo patriarcal capitalista en el que vivimos las ubica.

La idea de reconocer a las mujeres que luchan surgió, por primera vez, a finales del siglo XIX, época que, en el mundo industrializado, fue de expansión y desorden, crecimiento demográfico desorbitado y auge de ideologías radicales. El 8 de marzo de 1857, las mujeres que trabajaban en la industria textil (llamadas “garment workers”) de Nueva York, en los Estados Unidos, organizaron una protesta. Luchaban contra los salarios bajos y las inhumanas condiciones laborales. La policía cargó contra las manifestantes y las dispersó. Dos años más tarde, también en marzo, estas mujeres crearon su primer sindicato con el fin de protegerse y conseguir ciertos derechos laborales básicos.

El 8 de marzo de 1908, 15.000 mujeres se manifestaron por las calles de Nueva York para exigir un recorte del horario laboral, mejores salarios, el derecho al voto y el fin del trabajo infantil. El eslogan que eligieron fue “Pan y Rosas”; el pan simbolizaba la seguridad económica, y las rosas, una mejor calidad de vida. En mayo, el Partido Socialista de América señaló el último domingo de febrero como Día Nacional de la Mujer. Tras la declaración del Partido Socialista de América, el primer Día Nacional de la Mujer de la historia se celebró en los Estados Unidos el 28 de febrero de 1909. Las mujeres continuaron celebrándolo el último domingo de ese mes hasta 1913.

En 1910, se celebró una conferencia internacional entre organizaciones socialistas del mundo en Copenhage (Dinamarca). La conferencia de la Internacional Socialista propuso la creación de una Día de la Mujer de carácter internacional. La propuesta inicial partió de Clara Zetkin, una socialista alemana, que planteó la creación de un Día Internacional para conmemorar la huelga de las “garment workers” de los Estados Unidos. La propuesta se aprobó por unanimidad por la conferencia, que contaba con más de 100 mujeres pertenecientes a 17 países distintos, entre las que se encontraban las primeras tres mujeres elegidas al parlamento de Finlandia. El Día se instituyó para conmemorar el movimiento por los derechos de la mujer, incluyendo el derecho a voto (conocido como “sufragio”). En ese momento no se fijó ningún día en concreto para su celebración.

La declaración de la Internacional Socialista tuvo una gran repercusión. Al año siguiente, en 1911, el Día Internacional de la Mujer se proclamó por primera vez en Austria, Dinamarca, Alemania y Suiza. La fecha elegida fue el 19 de marzo; más de un millón de hombres y mujeres salieron a la calle en diversas manifestaciones. Además del derecho al voto y a ocupar cargos públicos, reivindicaban el derecho al trabajo y el fin de la discriminación laboral.

Algo después de una semana, el 25 de marzo, tuvo lugar el trágico Triángulo de Fuego en Nueva York. Alrededor de 140 trabajadoras, la mayoría jóvenes inmigrantes italianas y judías que trabajaban en la Triangle Shirtwaist Company, perdieron la vida debido a la falta de seguridad laboral. El sindicato Women’s Trade Union League y el International Ladies’ Garment Workers Union organizaron muchas de las protestas contra esta tragedia, que pudo haber sido evitada, entre las que destaca el desfile funerario silencioso, que reunió a una multitud de unas 100.000 personas. El Triángulo de Fuego tuvo una gran repercusión en la legislación laboral; las terribles condiciones laborales que provocaron este desastre fueron evocadas en posteriores celebraciones del Día Internacional de la Mujer.

Como parte del movimiento pacifista que se estaba gestando en vísperas de la I Guerra Mundial, las mujeres rusas celebraron por primera vez el Día Internacional de la Mujer el último domingo de febrero de 1913. En el resto de Europa, alrededor del 8 de marzo, las mujeres se manifestaron para protestar contra la guerra o para expresar su solidaridad con sus hermanas. Tras la muerte de dos millones de soldados rusos en la guerra, las mujeres rusas eligieron el último domingo de febrero de 1917 para convocar una huelga bajo el lema “Pan y Paz”. Los dirigentes políticos se opusieron a su celebración en ese día, pero las mujeres siguieron adelante pese a todo.

El resto es historia: cuatro días más tarde, el Zar de Rusia se vio obligado a abdicar y el Gobierno provisional concedió a las mujeres el derecho al voto. Aquel histórico domingo era 23 de febrero según el calendario juliano, que entonces se utilizaba en Rusia; sin embargo, según el calendario gregoriano, utilizado en otros lugares, era 8 de marzo.

La lucha de las mujeres no terminó, ni termina ahí, esta lucha es continua contra la explotación, la humillación, contra el desprecio, contra los golpes, las burlas, contra el robo…contra la muerte. Esta lucha  es contra  el sistema pero también en contra de otras mujeres que explotan, que roban, que humillan, que golpean, que desprecian, que matan a otras por el hecho de ser pobres, analfabetas, indígenas. La realidad de ser mujer en este país se vuelve cada día mas terrorífica, es un delito y pone una sentencia de muerte sobre ellas solo por ser mujeres.

La lucha  es doble, por el reconocimiento entre ellas y por el  reconocimiento del resto de la humanidad, por ello han surgido colectivos de mujeres que buscan la sororidad entre ellas, reconocerse, hablarse,  mirarse, festejarse, aceptarse y tener la certeza de que son iguales pero diferentes, como dicen las mujeres zapatistas, son bosque porque en un bosque hay muchos árboles que son diferentes pero juntos hacen un bosque y el bosque da vida, las mujeres también, entonces  se tienen que reunir como un bosque con sus diferencias pero unidas para luchar juntas y de la mano.

Deben escoger entre competir para ver quién es más chingona, si la que estudio , la que se casó , la que tiene hijos, dinero, la que es más radical, la que tiene la mejor palabra, la mejor portada, la más liberal, la más bonita, la que esta más buena, la que baila mejor, la que pinta más bonito, la que canta bien, quien es más mujer la que tiene hijos o la que no, quien es mejor deportista, la que lucha más  o  escucharse y hablarse con respeto como mujeres de lucha que son todas y regalarse bailes, música , cine, diversión, conocimiento y alimentar sus luchas, que son las mismas  y  reconocer que la lucha no es entre ellas que  es  contra el sistema capitalista patriarcal que las violenta y asesina.

Entender que para luchar deben estar vivas y que la vida en estos tiempos es un privilegio cuando se es mujer. Cada año de vida es un año de lucha, entonces deben tener encuentros no desencuentros  y esos encuentros deben ser por la vida ya que nadie les va a regalar eso, son ellas las que a través de la organización, lograrán acordar vivir, y vivir es luchar, entonces deben seguir luchando cada quien según su modo, su lugar y su tiempo.

Hacer cada vez más grande esa pequeña luz que surge de la organización y de la sororidad  y que tiene que ser llevada a cada mujer, compañera de viaje en este mundo y que las alumbre cuando sientan miedo de caminar en la oscuridad, cuando sientan que la lucha diaria es muy dura, por las desaparecidas, por las asesinadas, por las presas, por las violadas, por las golpeadas, por las acosadas, por las migrantes, por las violentadas de todas formas, por las explotadas, por las muertas…por ser mujer.  Mujeres que luchan por la verdad y la justicia, porque el dolor que carga una no se vuelva a repetir en otra mujer en cualquier parte del mundo.

Esa pequeña esperanza que surge de la rabia, del miedo, del coraje se debe convertir en decisión, en cambio, en vida. Celebrar la vida como vida de mujer reconocida día a día,  todos los días …no sólo un día.

Acerca redaccion2 redaccion2

Consulta Tambien...

Mundo Raro. La misma gata.

Facebook Twitter Google+ Print Email WhatsAppOrnán Gómez     Señor K, disculpará que no haya escrito antes, …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

SER MUJER, SER BOSQUE

Angélica Ambrosio  Ahora que se acerca la fecha tan celebrada del 10 de mayo y que tiene que ver con las mujeres(madres) hay que reflexionar si basta solo el reconocimiento a la mujer como procreadoras de vida o ya es tiempo de darle a las mujeres un reconocimiento pleno, no sólo como dadoras de vida sino como seres humanos que son. Reconocerlas  como madres, pero también  como mujeres traba