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POESÍA. La huella del viento       

Angélica Ambrosio

 

“Y oigo el rumor de la vida que a hurtadillas se marcha y se evapora: como la gota de rocío sobre la brizna de hierba; como la espuma de la cresta de las olas; como la huella del pájaro en el aire”.
Héctor Biancciotti

                                                                                    

El viento murmura

deja su huella en el alma

olor a rumor que arrebata la existencia

la sangre corre, el viento trae su olor.

Me duele la existencia

El viento lleva aromas dulces de primavera…de amanecer… de vida.

Deja su huella  de existencia en el aire

Etéreo como es, el viento, me toca con dulzura el alma y deja su huella.

Me arrebata la conciencia.

De pronto me arrastra furioso

En su furia percibo olores malignos que traen consigo el clamor de tantos cuerpos mutilados,

de  almas errantes.

Se ha quedado su huella en mi existencia como  hierro candente que oprime el pecho.

Tan sutil y suave cuando acariciaba mi rostro

Tan dulce cuando traía la brisa de las gotas de lluvia

Tan terrible ahora me golpea cuando galopa despechado

Percibo su aroma que arrastra el olor de las miserias humanas

Tan aterrador cuando me azota con la fuerza de las voces de la inocencia arrebatada

De la tortura clandestina

De  la nostalgia de aquellos días luminosos cuando se paseaba alegre entre los bosque meciendo con ternura las ramas de los arboles

Acariciando suavemente esta humanidad

Acunando  entre sus manos sueños e ilusiones tejidos con el alma

Ha dejado su huella

Cierro los ojos y vuelo a sentir el suave rose de su paso en mi rostro

Sus alas acariciándome

Lo añoro  bañando los cuerpos con un dulce olor a vida

Aroma de tierra esplendorosa,

de sol resplandeciente, de humor alegre cargado de esperanza

Se colaba en mis entrañas con sutil alegría

Llenaba cada espacio de caricias sublimes

Lograba, entonces, hacerme sentir maravilloso este existir

Estallaba con chispas luminosas de alegría cuando corría alegre por las campiñas

Ya no se escucha esa dulce voz

Ya no me acaricia con dulzura

Su huella se ha vuelto  aterradora

Me golpea

Me hiere

Me arrastra…me duele

Zumba y arrebata la existencia

Arrastra esta humanidad maltrecha que lo ha convertido en monstruo

Se escuchan  los estruendos de los arboles meciendo con furia sus ramas cuando pasa entre ellos furioso y mal herido

Deja su huella entre  alaridos

Con ecos de sollozos

Con olor a crueldad humana

Esta perdido

Mal herido

Desconsolado

Desangrado

No se reconoce

Su furia incontenible lo lastima

Lo desangra

Lo tortura

Le duele la vida arrebatada

Los sueños apagados

La inocencia perdida

La humanidad errante

También se añora compasivo

con esa dulce huella sin olor a muerte.

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Angélica Ambrosio   “Y oigo el rumor de la vida que a hurtadillas se marcha y se evapora: como la gota de rocío sobre la brizna de hierba; como la espuma de la cresta de las olas; como la huella del pájaro en el aire”. Héctor Biancciotti                                                                                      El viento murmura dej